Si bien por ahora se descartan repuntes en este indicador, la presión de los alimentos y el arriendo podrían frenar su caída muy pronto.

Esta semana arranca con la mira puesta en uno de los indicadores económicos que si bien ha dejado de ser protagonista durante los últimos meses, todavía tiene un peso fuerte en las proyecciones y perspectivas económicas del país, puesto que es la base de la decisión que toma el Banco de la República con las tasas de interés.

Se trata del Índice de Precios al Consumidor, inflación o costo de vida; el cual podría considerarse como una de las victorias recientes más notables de las autoridades económicas locales, ya que tras más de un año de caídas constantes, se dejó atrás ese temido 13,34% de marzo del 2023 y cada vez se está más cerca del rango meta, que va del 2% al 4%. 

Actualmente la inflación en Colombia se encuentra el 7,16% año corrido, dando un respiro al bolsillo de los hogares tras las decisiones del Emisor con los aumentos que tuvo que hacer a su tasa de política monetaria para, entre otras cosas, desincentivar el consumo y equilibrar las cargas en la demanda de productos, bienes y servicios.

No se descartan sorpresas

En medio de la expectativa por el dato de IPC de mayo que revelará el Dane este martes -11 de junio- los analistas advierten que la guerra contra este flagelo no está ganada y que si bien no hay motivos de alarma por el momento, sí se debe hacer un seguimiento detenido al comportamiento de este indicador.

En este sentido, para Camilo Herrera, fundador de Raddar, la inflación de mayo en Colombia podría ser más alta de lo anticipado debido a varios factores que están golpeando los precios de los bienes no durables.

Si se mira la relación entre inflación total, inflación de no durables y el IPP de bienes de consumo, la relación es evidente. En este sentido hay que decir que se mantienen presiones, cada vez más evidentes en este sector, como la implementación del impuesto a alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas”, sostuvo.Para este experto, lo ya mencionado, junto con el aumento de precios de alimentos agrícolas y de los costos de insumos importados, impulsados por el alza en los fletes internacionales, son elementos clave que presionan al alza los precios, y podrían llevar al país a un escenario de inflación cayendo por debajo de lo esperado.

Precios al productor

Para saber mejor qué esperar de la inflación en este reporte de mayo, hay que hablar también del Índice de Precios al Productor que se reveló la semana pasada por parte del Dane, y que en mayo de 2024 presentó una variación de -1,07% respecto a abril de 2024. Así mismo, el IPP de la producción nacional presentó una variación anual de -0,58% comparado con mayo de 2023.

En este reporte, el único sector que registró una variación inferior a la media fue explotación de minas y canteras con -6,79%, mientras que los sectores de industrias manufactureras (-0,06%) y agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca (0,16%) presentaron variaciones superiores a la media (-1,07%).

Así las cosas, para Laura Peña, economista del BBVA Research para Colombia, esperan una variación mensual de la inflación total de 0,51%, es decir, una variación anual de 7,2%. Esto sugiere que el dato se mantendría en el mismo nivel que el del mes previo o incluso levemente por encima.

“El resultado estará explicado principalmente por un incremento en la inflación de alimentos que se materializará tanto en mayo como en junio y que no genera mayor preocupación, pues estará asociada a efectos base, es decir, a factores estadísticos. Con esto decimos que la senda de inflación se mantendrá estable durante mayo y junio debido a efectos base sobre los alimentos y a una moderación aún tímida de la inflación sin alimentos”, explicaron.

No obstante, después de esto apuntan a que el costo de vida vuelva a bajar y llegue a un rango de 5,4% al final de año, en línea con las expectativas de gran parte del mercado. Eso sí, dejando claro que existen factores de riesgo que pueden llevar a que las reducciones sean más lentas de lo esperado, tales como una persistencia mayor a la esperada en la inflación de arriendos y una alza mayor a la estimada de los precios del diésel que se han propuesto desde meses atrás por parte del Gobierno, entre otros.

A este debate se unió el Centro de Estudios Económicos Anif, que identifica dos factores de riesgo para el comportamiento del costo de vida sobre los cuales resalta que hay que prestar una atención especial.

“Anif proyecta para mayo una inflación anual de 6,98% y mensual de 0,36%. Para lo que resta del año, se proyecta una inflación que sigue cediendo y cierra el año en 5,62% (var. anual), en línea con la mayoría de los analistas”, arrancaron explicando.

El primer elemento de riesgo para estos analistas viene de la categoría de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que fue la que más contribuyó (en puntos porcentuales) a la variación total registrada en abril.

“Buena parte se debe a los arriendos, que siguen subiendo, pues buena parte de estos están indexados a la inflación del año anterior (80% hoy vs 60%-70% antes). Además, los arriendos son la subclase con la mayor ponderación en el cálculo de la inflación”, explicaron.

Así mismo, indicaron que si bien la inflación de alimentos fue la primera en empezar a ceder, en abril se evidenció un cambio en la tendencia con un aumento en la variación anual, por lo que para mayo se espera que la inflación de alimentos siga esta senda y llegue a su pico en julio, para después estabilizarse.

Factores como el fenómeno de La Niña, con las fuertes lluvias, y los efectos finales de los estragos generados por El Niño, incidirán en las dinámicas que muestre la inflación en los próximos dos meses, por lo que, según estos expertos, las decisiones que se tomen serán fundamentales.

Fuente: Portafolio

La moneda extranjera rompió al alza este nivel por primera vez desde el pasado 10 de mayo.

El dólar en Colombia inició la semana con una fuerte alza, que lo ubicó sobre el nivel de los $3.900 por primera vez desde el pasado 10 de mayo.  

De acuerdo con la Bolsa de Valores, la divisa estadounidense cerró en un precio promedio de $3.909 este martes, al ganar 49 pesos frente a la Tasa Representativa del Mercado que fue de $3.860.

Esta semana, el foco del mercado está en las cifras de empleo de mayo, y los inversores esperan que haya una desaceleración suficiente como para que la Reserva Federal (Fed) recorte los tipos de interés próximamente, aunque esperan que esa desaceleración no sea excesivamente pronunciada como para temer una recesión. 

En otros mercados, el euro se depreciaba 0,33% respecto al dólar al cotizarse en 1,08 dólares por euro, y la libra esterlina pierde 0,26% con respecto al dólar y se cotizaba en 1,27 dólares por libra.

En otros mercados, el euro se depreciaba 0,33% respecto al dólar al cotizarse en 1,08 dólares por euro, y la libra esterlina pierde 0,26% con respecto al dólar y se cotizaba en 1,27 dólares por libra.

Fuente: Portafolio

Las mipymes en Colombia tienen como principal fuente de financiación los recursos propios, la reinversión de utilidades y los proveedores. Se encuentra que el acceso al crédito es bajo y costoso.

Adicional, es complejo que el país crezca con un gobierno que constantemente se va en contra del desarrollo empresarial y donde el acceso al crédito es limitado y costoso.

Colombia es el tercer país OECD donde endeudarse es más costoso para las pymes y emprendedores.

Cuando el apetito por riesgo disminuye, en nuestro país quienes más sufren son las pymes y emprendedores porque es a quienes más se les aumenta la tasa de interés, esto no ocurre en otros países OECD pues quien asume los riesgos es el gobierno, manteniendo líneas de crédito atractivas para las empresas.

Hay un problema estructural adicional, y es que se les presta a tasas mucho más altas a las pymes y emprendedores que a las empresas corporativas.

Entre más costosa sea la financiación y menos desarrollado el sistema financiero, más se le pedirá garantía y colaterales a las pymes y emprendedores. En Colombia, no es la excepción, a más del 90% de las empresas se les presenta esta barrera de acceso.

Fuente: Sectorial

Un estudio de Crehana y Deel concluye que las dinámicas laborales cambiaron y es necesario adaptarse.

Teletrabajo, flexibilidad horaria, salario emocional y autonomía laboral; son algunos de los términos que conforme pasa el tiempo, ganan más relevancia a la hora de buscar u ofrecer trabajo en todo el mundo, donde incluso el arraigo o lugar presencial para desarrollar las funciones que se necesitan, ya no es tan importante.

Esta es una de las conclusiones de un un estudio realizado por Crehana y Deel, la plataforma global de Recursos Humanos y gestión de nómina, según el cual, cuatro de cada 10 trabajadores en el mundo no tendrían problema de cambiar de lugar de residencia para ejercer su funciones, eso sí, con ciertas condiciones.

Esta posibilidad de traslado o cambio residencial, según este análisis, está motivada por la evolución hacia modalidades de empleo más flexibles y la consolidación del trabajo global, lo cual genera una nueva realidad que genera oportunidades que antes no existían, tanto a empleados y empleadores para operar más allá de las limitaciones geográficas.

Los colaboradores ahora cuentan con ventajas como horarios flexibles e ingresos en monedas fuertes como el dólar estadounidense. Por su parte, las compañías pueden acceder a un pool de talento diverso y extenso, asegurándose de reclutar a los mejores candidatos. Sin embargo, este nuevo escenario laboral también presenta desafíos, siendo uno de los más críticos el cumplimiento legal en la contratación”, dice el reporte.

No obstante, esta realidad viene acompañada de ciertos desafíos que por ahora están generando dificultades de adaptación a las empresas, especialmente en modalidades como el trabajo independiente o freelance, ya que en regiones como América Latina hacen falta personas que trabajen bajo esta modalidad.

En este sentido agregan que una encuesta de PwC encontró que el 82% de las empresas en la región han experimentado dificultades para contratar trabajadores independientes o freelancers, algunos ubicados en países distintos al de las operaciones centrales de la empresa o sucursales que puedan tener.

“Esto hace vital que las compañías establezcan estrategias de contratación efectivas y conformes a las legislaciones vigentes, evitando así riesgos jurídicos y complicaciones durante el proceso de vinculación, revisando las diferentes características del mercado y de la mano de obra disponible”, explicaron.

Cómo afrontar los retos?

Teniendo en cuenta que contratar personal en otros países implica enfrentarse a distintos marcos legales y regulaciones, lo que puede complicar y consumir mucho tiempo del equipo encargado. Desde Deel ofrecieron una guía gratuita de contratación global que proporciona información detallada y abarca análisis detallados para 80 países.

Haciendo un resúmen de lo que plantean, esta guía dice que se debe arrancar por elegir la estructura contractual correcta es esencial para establecer vínculos laborales adecuados, ya que las compañías tienen diversas opciones, como contratos indefinidos para estabilidad a largo plazo, acuerdos eventuales para proyectos puntuales y convenios de temporada para necesidades específicas del año.

Por otra parte, recomiendan automatizar procesos para mejorar la eficiencia operativa y garantizar el cumplimiento normativo tras formalizar los contratos. En este sentido dicen que es recomendable automatizar los cálculos salariales, deducciones y retenciones fiscales, incluyendo contribuciones a la seguridad social específicas de cada país.

“Después de formalizar los contratos, es fundamental adoptar estrategias que mejoren la eficiencia operativa y garanticen el cumplimiento normativo. Una práctica recomendada es la automatización de los cálculos salariales, deducciones y retenciones fiscales, incluyendo contribuciones a la seguridad social, específicas en cada país”, manifestaron.

Esta práctica asegura una gestión eficaz y conforme a las normativas locales, mejorando significativamente la operatividad de la empresa, lo cual para estos expertos es fundamental en estas épocas cambiantes. Así mismo, aconsejan buscar asesoría, puesto que cada nación tiene sus características y hay que adaptarse.

“Después de formalizar los contratos, es fundamental adoptar estrategias que mejoren la eficiencia operativa y garanticen el cumplimiento normativo. Una práctica recomendada es la automatización de los cálculos salariales, deducciones y retenciones fiscales, incluyendo contribuciones a la seguridad social, específicas en cada país”, concluyeron.

Fuente: Portafolio

El dato de la Dian dice que se han recogido $85 billones hasta el momento; 10,2% menos que en 2023.

Como un suceso que se venía advirtiendo desde hace meses y que se espera que se complique en los próximos días, el recaudo tributario en Colombia lo está pasando muy mal y con corte al mes de abril reportó una fuerte caída respecto al 2023. Esto en gran medida, como consecuencia de la desaceleración económica que se viene sintiendo desde mediados del año pasado.

Según las cuentas oficiales de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) en el período enero – abril del 2024, la recolección de impuestos sumó $85,8 billones, cifra que se traduce en un retroceso de $9,8 billones frente al mismo período del 2023, cuando había quedado en $95,7 billones.

En cálculos porcentuales esto es un retroceso del 10,2%; sólo en lo concerniente al comparativo de cifras año a año. No obstante, si se contrasta el acumulado de este año con lo que esperaba el Gobierno en sus cuentas fiscales, se aprecia que el hueco es más grande, ya que las proyecciones hasta la fecha apuntaban a $107,3 billones y al final quedó $21,5 billones por debajo, es decir, un 20%, lo cual podría apretar la caja oficial.

Por otra parte, para Camilo Herrera, fundador de la firma Raddar, otra visión de este balance es el comparativo sólo de abril, agregando que en este mes se recibieron $18,6 billones, dato que se traduce en una caída del -49,0% respecto al mismo período del 2024, cuando se recaudaron $31,5 billones.

“La caída anual del recaudo de -40,9% es la más grande desde 2001.Lo del menor recaudo tributario es complejo, más no es sorpresa: es parte de un ajuste que se veía venir. Al verlo en 12 meses, es claro que estamos ante un ajuste por el gran recaudo en 2021-2023 y nos va a salir muy costoso”, explicó.

Para este analista es importante dejar en claro que esto no es culpa de la Dian, sino una consecuencia de la dinámica del mercado. “Seguramente, el aumento de impuestos en la última reforma, frenó la inversión y eso golpeó el crecimiento y el empleo, más la incertidumbre que genera el Gobierno Nacional”.

Golpe de la desaceleración

Al revisar el discriminado de recaudo, según los impuestos más importantes (internos y externos) se aprecia que la caída más grande fue en renta (-$10,4 billones), seguido por el IVA externo (-$2,9 billones); estos dos comprenden cada uno más del 50% de lo desplomes en sus categorías, situación que demuestra el efecto de la desaceleración.

Jorge Restrepo, profesor de la Universidad Javeriana, indicó que esta caída se explica por el impuesto sobre la renta, sobre las utilidades, casi en su totalidad, aunque destaca que es compensado por aumentos modestos en otros tributos, como el IVA interno, que van al ritmo de la inflación de precios al consumidor.

“En mayo vencían las declaraciones de renta, muchas empresas las presentan y pagan anticipadamente, en abril. Tal vez las condiciones de liquidez llevaron a muchas empresas a no pagar con la declaración a diferencia del año pasado, pero aún así la caída es tan grande, de más de diez billones de pesos”, sostuvo.

Respecto a lo que podría estar pasando, para Restrepo hay que decir que “la única razón es un muy menor nivel de actividad económica, que reduce el recaudo por retención en la fuente. Es probable que esta caída esté reflejando una muy fuerte reducción de la actividad económica” y destaca que “la caída de las importaciones también está afectando el recaudo de impuestos aduaneros”.

En resumidas cuentas, el balance de la Dian dejó claro que el IVA viene mejorando, mientras que lo concerniente a aranceles y renta de las empresas no está pasando por un buen momento. Teniendo esto presente, la expectativa ahora se centra en la dinámica de la declaración y pago del impuesto de renta de personas naturales, durante el segundo semestre de este año.

Cuidar las cuentas fiscales

Más allá de la caída en el recaudo tributario que en este momento se genera por cuenta de las desaceleración económica, el balance de abril prende alertas sobre el estado de caja del Gobierno y la necesidad de ajustar el gasto, ya que está ingresando menos dinero de lo esperado, ya sea por impuestos o por conceptos que se pusieron en el Plan Financiero y al final no se cumplieron.

Munir Jalil, economista jefe para países andinos en BTG Pactual, dijo que el comportamiento del recaudo tributario en lo que va del año se ha convertido en la “piedra en el zapato” para el Gobierno Nacional.
“En particular, el bajo recaudo del impuesto de renta, atado en buena medida al débil crecimiento económico, es algo que no se tenía incorporado en los supuestos con los cuales se construyó el presupuesto general de la nación para este año”.

Jalil agregó que “así las cosas, el ajuste que el gobierno tendrá que anunciar antes del 15 de junio, cuando por ley tiene que enviar el Marco Fiscal de Mediano Plazo al Congreso, deberá ser en una magnitud significativa no solamente en ingresos, sino mucho más importante en gastos”.

Por último, Gregorio Gandini, analista de mercados, dijo en este sentido que el dato a tener en cuenta como referente es la meta de 5,35% del PIB en déficit fiscal, ya que las cuentas se están apretando y hay que usar la plata de manera inteligente.

«El punto es que se requerirá mayor endeudamiento, lo que implica mayor presión para cumplir con las metas de gasto del presente gobierno, que además está aumentando su gasto con un nuevo ministerios y consulados y embajadas entre otros cargos”, indicó.

Para estos analistas, ahora la atención deberá centrarse en las gestiones que realice el nuevo director de la Dian, Jairo Villabona, quien llegará a reemplazar a Luis Carlos Reyes que se va para el Ministerio del Comercio. En este sentido, la prioridad es apretarse el cinturón y no esperar que llegue más plata.

Fuente: Portafolio

La Empresa Promotora de Salud informó este martes que la solicitud de retiro voluntario no afectará la atención de pacientes. 

EPS Sura presentó este martes una solicitud de ingreso al Programa de Desmonte Progresivo ante el Gobierno Nacional, con el fin de retirarse del Sistema General de Seguridad Social en Salud. La solicitud de autorización fue radicada ante la Superintendencia Nacional de Salud y está a la espera de la decisión para iniciar el proceso de liquidación. 

Ante las dudas sobre la afectación que tendría esta medida para la prestación de los servicios a los pacientes, EPS aclaró que continuará prestando los servicios, mientras el Gobierno da una respuesta a esta petición.

«EPS Sura seguirá prestando los servicios y cuidando a sus afiliados. Igualmente, continuarán de forma habitual los trámites, autorizaciones, citas, tratamientos, procedimientos, exámenes, ayudas diagnósticas, medicamentos y atenciones. Asimismo, los canales de atención seguirán habilitados para responder cualquier inquietud de los afiliados y prestadores», dijo la empresa, a través de un comunicado a la opinión pública para dar un parte de tranquilidad. 

Así mismo, la Empresa Promotora de Salud dijo que los servicios de su programa de medicina prepagada y los seguros voluntarios no tendrán ninguna afectación por la solicitud de liquidación presentada este martes, indicaron Juana Francisca Llano, presidente de Suramericana, y Pablo Otero, gerente de EPS Sura.

Fuente: Portafolio

La IA consume actualmente en energía un nivel comparable al de países pequeños.

Google, Microsoft y Amazon están invirtiendo en energías renovables para alimentar sus centros de datos

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta revolucionaria que transforma industrias y sectores en todo el mundo. Sin embargo, este avance tecnológico viene acompañado de un alto costo energético que plantea serios desafíos ambientales. Según un estudio de Schneider Electric, la IA consume actualmente unos 4,3 gigavatios (GW) de energía a nivel global, una cifra comparable al consumo energético de países pequeños.

Este consumo está previsto que aumente drásticamente, alcanzando entre 13,5 y 20 GW para 2028 si se mantiene el ritmo de crecimiento actual. Varios estudios indican que la fase de entrenamiento de la inteligencia artificial (IA) conlleva un alto consumo de energía, especialmente durante los periodos iniciales cuando se ajustan los parámetros del modelo. Esta demanda ha aumentado considerablemente en los últimos años debido al uso intensivo de estas tecnologías. Por ejemplo, el entrenamiento del modelo GPT-3 de OpenAI consumió aproximadamente 78.437 kilovatios-hora (kWh) de electricidad, donde el mayor consumo ocurrió durante las iteraciones iniciales de ajuste y prueba.

Además, cada interacción con estos modelos también requiere energía, aunque en menor medida comparado con el entrenamiento. Hugging Face, una empresa especializada en el desarrollo de IA, reportó que su herramienta multilingüe generadora de texto utilizó 433 megavatios-hora (MWh) durante su fase inicial, destacando que el consumo fue significativamente mayor durante las etapas iniciales de entrenamiento.

El fundador de DigiEconomist, Alex de Vries, señala que la demanda de servicios de IA aumentará significativamente, lo que incrementará el consumo de energía asociado. Si Google aplicara IA generativa a todas sus búsquedas, se necesitarían aproximadamente un billón de vatios-hora (102Wh) de energía al año, equivalente al consumo anual de electricidad de Irlanda.

El desarrollo y funcionamiento de la IA depende en gran medida de los centros de datos, que son infraestructuras altamente energéticas. Estos centros necesitan no sólo electricidad para alimentar los servidores, sino también grandes cantidades de agua para su refrigeración. Las temperaturas óptimas de operación de los servidores son entre 20ºC y 22ºC, y cualquier desviación puede aumentar el riesgo de fallos en los equipos.

El hardware utilizado en IA, especialmente las unidades de procesamiento gráfico (GPU), requiere una energía considerablemente mayor que los chips estándar. Por ejemplo, el entrenamiento de un modelo de IA en 2020 requería aproximadamente 27 kWh, mientras que en 2022 esta cifra se elevó a un millón de kWh.

Frente a este desafío energético, las renovables presentan una solución viable y sostenible. Empresas como Google, Microsoft y Amazon están invirtiendo en ellas para alimentar sus centros de datos. Google, por ejemplo, utiliza IA para optimizar la eficiencia energética de sus centros de datos, centrándose en la refrigeración y la gestión del consumo energético. Además, ha incorporado la generación de energía renovable, como la solar y la eólica, para reducir su huella de carbono.

El CEO de OpenAI, Sam Altman, junto con la firma de capital riesgo Andreessen Horowitz, ha invertido 20 millones de dólares en Exowatt, un startup que ofrece soluciones de energía solar para centros de datos. Este tipo de iniciativas no sólo buscan satisfacer la creciente demanda energética de la IA, sino también hacerlo de manera sostenible. La integración de sistemas de energía renovable en la infraestructura existente representa un paso crucial hacia la reducción del impacto ambiental de la IA.

El crecimiento exponencial de la inteligencia artificial conlleva un aumento significativo en el consumo energético, lo que plantea serios desafíos ambientales. Sin embargo, la transición hacia energías renovables ofrece una oportunidad para mitigar este impacto. La adopción de tecnologías energéticamente eficientes y la inversión en soluciones renovables son pasos esenciales para garantizar que el desarrollo de la IA sea sostenible. Así, mientras la IA continúa avanzando y transformando el mundo, es imperativo que lo haga de una manera que también cuide de nuestro planeta.

Fuente: Sectorial

La Unidad de Planeación Minero-Energética (Upme) ha presentado el Plan de Expansión de Generación 2023-2037, destacando un preocupante pronóstico: hacia finales de 2028, Colombia podría enfrentar un déficit de energía en firme para satisfacer la demanda, exigiendo medidas preventivas urgentes.

La Upme ha delineado tres escenarios que revelan un cruce entre la demanda proyectada y la energía firme para el cargo por confiabilidad (Enficc), indicando una necesidad estructural de mayor energía para el periodo. Este déficit se evidencia en momentos críticos como durante El Niño o sequías prolongadas, según explica Alejandro Lucio, director de Óptima Consultores.

El análisis muestra que el déficit se presentaría casi simultáneamente con la señal inicial de escasez, requiriendo acciones a partir de septiembre-octubre de 2028 para asegurar la confiabilidad en el sistema eléctrico. La posibilidad de realizar una subasta de cargo por confiabilidad se destaca como una medida crucial.

Los escenarios presentados incluyen consideraciones como la entrada de la central hidroeléctrica Ituango fase II y modificaciones en las líneas de transmisión. Sin embargo, ninguno logra evitar el cruce entre oferta y demanda de energía para noviembre de 2028.

Aunque la subasta reciente buscaba cubrir el periodo hasta 2028, las preocupaciones persisten debido al potencial déficit. La energía en firme asignada resulta insuficiente frente a la demanda proyectada, dejando al país ante un desafío energético significativo.

Ante esta coyuntura, el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, ha señalado la preparación de nuevas subastas enfocadas en tecnologías renovables y pequeñas centrales hidroeléctricas. Sin embargo, persisten desafíos relacionados con la participación en estas subastas, indicando una necesidad de incentivos más atractivos o una evaluación más cuidadosa del riesgo y retorno para los proyectos de generación.

Fuente: Sectorial

A través de una carta, el Emisor hizo algunos comentarios sobre la iniciativa «para asegurar una gestión eficiente de los recursos públicos». 

Por medio de una carta dirigida a la representante a la Cámara, Martha Alonso Jurado, coordinadora ponente del proyecto de Ley de la reforma pensional, el Banco de la República presentó sus comentarios sobre la propuesta de administrar los recursos públicos de la seguridad social, a través del Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo del Sistema de Protección Social Integral para la Vejez.

En la misiva, el banco Emisor dijo que se requiere mayor precisión sobre los puntos de la iniciativa «con el fin de asegurar una gestión eficiente y transparente de los recursos públicos, en caso de ser aprobada la designación del Banco de la República como administrador del fondo». 

Para el Banco de la República son varios los puntos sobre los cuales se necesita claridad frente al proyecto de ley (Ver la carta).

Según Banrep, su misión como administrador del Fondo «debe estar concebida en la ley en el marco de su función constitucional de servir como agente fiscal del gobierno. Esto implica que el propósito del Fondo debe estar claramente definido y que el Banco debe ejercer su función en un marco de independencia operativa y sin resultar, por esta vía, siendo administrador o financiador de las pensiones o pagador directo de las mesadas pensionales. Además, los términos en los que el proyecto de ley defina el papel del Banco como agente fiscal del gobierno deben contar con el aval del gobierno».

Así mismo, el Banco considera fundamental que se indique «que las obligaciones de la entidad como administrador del Fondo serán de medio y no de resultado. Debe ser claro que en el Componente de Prima Media del Pilar Contributivo las responsabilidades de financiar las pensiones y cubrir cualquier riesgo contingente son de Colpensiones y del Gobierno Nacional y no del administrador del Fondo. El Banco resalta que el proyecto establece que la administración del Fondo no debe interferir con sus funciones misionales ejecutando las políticas monetaria, cambiaria y crediticia. La ley debe señalar explícitamente la prevalencia del mandato constitucional del Banco de la República de preservar la capacidad adquisitiva de la moneda».

Finalmente entre sus comentarios, el Banco también resalta la importancia de que la ley defina políticas, reglas y procedimientos claros sobre las operaciones de financiamiento que pueden hacerse con los recursos del Fondo, así como los criterios para su desacumulación. 

Fuente: Portafolio

Según los datos de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos), en el primer trimestre de 2024 se matricularon 40.567 vehículos nuevos en el sector automotor, lo que representa una caída del 13,6% en comparación con el mismo periodo de 2023. La industria automotriz está enfrentando obstáculos derivados de las condiciones macroeconómicas, como las altas tasas de interés, los costos de la gasolina y la inflación, que han impactado negativamente las ventas de vehículos en 2024.

A pesar de que se ha observado una disminución en la tasa representativa del mercado, que ha mejorado las condiciones de oferta en el sector, ahora se enfrenta a un desafío en términos de demanda. Los consumidores colombianos muestran una menor disposición para adquirir vehículos, lo que plantea un reto adicional para la industria en cuanto a estimular el mercado y mantener su viabilidad.

Fuente: Sectorial

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